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Me levanto asi­ como voy al comedor. Las sillas son las mismas que primero, solo que hoy por hoy estan rotas asi­ como agujereadas.

Me levanto asi­ como voy al comedor. Las sillas son las mismas que primero, solo que hoy por hoy estan rotas asi­ como agujereadas.

La estufa bien no esta; hay un hueco. Miro hacia el techo, telas sobre arana y la misma lampara de plata que mi abuela solia lustrar la ocasii?n por semana. Creo escuchar pasos, es como si sobre pronto tuviera la impresion de que ella va a entrar por la paso del comedor, me va a mirar asi­ como me va a decir que soy la mas linda de la totalidad de las nenas del mundo. La imagino con su poncho, sus alpargatas asi­ como sus pelos despeinados, arrastrando las pies. Imagino que la vez mas me va an ensenar a realizar manteca, me va a cocinar las fideos tirabuzon con salsa, los bunuelos y las panqueques con dulce de latex. Quisiera que estuviera aca, que exteriormente realidad todo lo que Pienso, No obstante no va a regresar.

De ri?pido se me acontece que si coincidencia la interruptor del cuarto sobre mi abuela podria reposar alla, por esta noche.

seri­a tarde para retroceder a casa, tendria que recorrer igual que cincuenta kilometros. Busco el portallaves, ahi tiene que estar. Cuando lo aproximacion voy hacia el cuarto de mi abuela. Introduzco la primera grifo. La segunda. La tercera. La cuarta. Y no ha transpirado cuando meto la finca y la muevo, la cerradura cede Incluso el final. Entro al cuarto de mi abuela. Huele a naftalina. La cama esta desnuda. Ni siquiera posee el colchon a donde dormia la novia.